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viernes, 7 de septiembre de 2012

De la Virgen del Pino, de "magos", "mauros" y "teniques".


Estamos en la festividad de la Virgen del Pino. Su imagen se venera desde el año 1481, fecha en que apareció en un pino en cuya ramas habían crecido tres dragos. Todo indica que la zona donde apareció era un lugar de culto de los primeros canarios. Se cuenta que cuando "apareció" la Virgen, ésta desprendió una luz que por contacto "dejó sus pies grabados en la piedra". ¿Les suena eso? Probablemente serían grabados podomorfos realizados por los antiguos canarios. No es descabellado afirmar que ésta sea una transposición cristiana del culto a la fecundidad femenina que realizaban los primeros habitantes del lugar.
 
Este tema lo abordo en mi novela "La Conspiración de los tres dragos". Si desean saber algo más sobre ella puede hacerlo entrando en la imagen de su portada. 

Pero esta no es la única manifestación actual relacionada con el mundo de los primeros canarios que reflejan como su cultura se mantuvo viva, pero oculta, sobre todo en las zonas altas de las islas. 

Dentro de esas manifestaciones las que más han llamado mi atención en relación con el mundo mágico de los antiguos canarios son las palabras "mago" y "mauro" y la frase "los tres teniques".

Empecemos por los conceptos de "mago" y "mauro". 

Esas palabras eran usadas como sinónimo de "bruto del campo", aunque hoy mucha gente las usa también, sobre todo el concepto "mago", para hacer referencia al traje típico de las islas. No es infrecuente escuchar "ir vestido de mago a la romería".

El origen de esos vocablos parece que tiene relación con los momentos posteriores a la conquista militar de las islas. Muchos de los que vivían aquí a la llegada de los castellanos prefirieron mantener su cultura y creencias mágicas, no adoptando la religión cristina traída por el invasor. Para poder hacer eso, sin ser perseguidos, optaron por trasladarse a vivir en las partes altas de las islas, donde en secreto continuaron adorando al sol, al Magec. A esos "adoradores del sol" se les llamó "magos" (Magec-magos) y "mauros" (Al mantener los ritos que sus antepasados trajeron de África-Mauritania). El tono despectivo nació entonces para asociar a los "canarios" que siguieron fieles a sus costumbres con "brutalidad e incultura", frente a los que "sabiamente" aceptaron que las nuevas creencias eran "mucho más civilizadas".  

Como se puede comprobar hoy en día se siguen manteniendo expresiones que nos enlazan con los primeros pobladores de las islas. Un ejemplo de ello lo tenemos en el magnífico trabajo que viene realizando el investigador canario Fernando Hernández Gonzalez que recuperó una vieja letanía guanche (Digo guanche porque fue recuperada en Tenerife) de adoración al Magec.



En referencia a la frase "los tres teníques" puedo decir que esta ha sido usada tradicionalmente en nuestros campos como sinónimo de "hogar", aunque en la actualidad está en desuso . Eran frecuentes en el pasado expresiones populares como "mi hogar y mis tres teniques", para hacer referencia a la tranquilidad y seguridad que nos da la casa propia.

El año pasado, dando una charla en Teror, una mujer comentó que su madre decía cuando llegaba a su casa "mi hogar y mis tres teniques" y que ella, por tradición, también lo hacía. Le pregunté si sabía la razón de esa frase y me comentó que no, que desconocía su significado.

El vocablo "tenique" proviene del idioma de los primeros canarios y a su vez estos lo trajeron del norte de África. Aunque en la actualidad muchas personas usan el término para referirse a una piedra de forma general, su significado original era otro. Para los antiguos canarios "tenique" hacía referencia a las piedras que en número de tres formaban el fogón de sus casas. El propio Pancho Guerra recogió en sus estudios ese significado original.

En el mundo Amazigh del norte de África se conoce como "ínek" a la “piedra del hogar” (piedras que en número de tres) se coloca en las hogueras que se hacen para cocinar. Su plural es "énike", por lo que con solo colocar una “t” delante obtendremos la palabra canaria de "tenique".

En el mundo mágico amazight las tres piedras del hogar son sagradas, al estar vinculadas al sol y la luz. Ellas ayudan a iluminar las casas cuando el sol no está.

Ese es el origen aparente de la popular frase canaria de los "tres teniques", relacionada con el mundo mágico de los primeros pobladores de las islas. Culto al sol, a la madre tierra y a la fecundidad femenina.

Si desean saber más sobre estos temas les invito a leer el libro "Magos, Mauros, Mahoreros o Amasikes" de Hermógenes Afonso de la Cruz, conocido como Hupalupa.

Un ejemplo de la vinculación de las Islas Canarias con el culto al sol.
Cueva de Risco Caído - Artenara.







viernes, 31 de agosto de 2012

La Esvástica y la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria.


La Esvástica es una cruz cuyos brazos aparecen doblados en un angulo recto y puede aparecer con el brazo superior a la derecha o hacia el lado izquierdo. 

Como ideograma tuvo su origen hacia el siglo V antes de cristo en la cultura hindú, aunque hay teorías que defienden que su antigüedad es aún mayor. Sin embargo aparecen también en otras culturas ancestrales del mundo, como pueden ser la de los indios Hopi en Norte América. Su significado se asocia a los ciclos de la vida y al culto solar. 

Los nazis sintieron una gran curiosidad por la cultura originaria hindú, ya que ellos creían que estaba emparentada con el continente de la Atlántida y con una cultura superior de la que descendían ellos mismos (la raza aria).

En la catedral de Las Palmas de Gran Canaria existen Esvásticas representadas en los sillares más antiguos del templo. La razón por qué aparecen allí no está nada claro, aunque una explicación pudiera ser que la misma fue realizada por los canteros canarios que iniciaron su construcción y que quisieron dejar en la piedra una mención a su dios; el sol. No olvidemos que para los primeros canarios el sol era una deidad a la que llamada Magec y a la que rindieron culto en numerosas manifestaciones culturales como es el caso de las Pintaderas.


¿Es esa la respuesta?. No lo sé pero dentro de las posibles explicaciones es la que hoy más me convence.


Como prueba de ese culto solar existe una Bula Papal de 1369 en la que se piden cristianos para "evangelizar a los adoradores del sol y la luna" que vivían en Canarias. 





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martes, 28 de agosto de 2012

El destino del Fausto, un enigma en busca de respuesta.

Hoy por primera vez hablar del "Fausto" en Tazacorte, en La Palma. En el año 2010 visité la isla dentro del programa de fomento de la lectura que viene realizando el Gobierno de Canarias denominado "Leyendo por Canarias". Durante la conversación que mantuve con los alumnos del instituto que me tocó visitar les pregunté por algún misterio que conocieran relacionado con la isla. Una alumna me habló entonces de la desaparición de un barco llamado "El Fausto". 

Con el tiempo conocí a una de las personas que más sabe acerca del tema, el investigador canario Luis Javier Velasco. Luis Javier es bien conocido por todos los oyentes de "La cara oculta de la Luna". (Lunes de 8 a 9 de la noche en RTV Cibelio - FM 89.2 y www.rtvcibelio.com), ya que viene aportando sus conocimientos en cada programa en que participa.

El próximo lunes 8 de octubre Luis Javier Velasco volverá a estar en nuestros estudios para ampliarnos información sobre ese misterioso barco. De igual forma estará gustoso de responder sus preguntas sobre el tema, bien vía Facebook o vía teléfono durante la emisión del programa.

La historia del barco se inicia...mejor que lo vean por ustedes mismos en estos vídeos del programa 4 Milenio. Estarán conmigo que la historia es por lo menos inquietante...

Atentos a las últimas investigaciones de Luis Javier Velasco sobre este asunto.



Vídeo 1.



Vídeo 2.



Vídeo 3






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lunes, 27 de agosto de 2012

Giordano Bruno: Un hombre fuera de su tiempo.


Giordano nació en Nápoles en 1548 y murió en 1600. Religioso, astrónomo, filósofo y poeta sus teorías supusieron una nueva visión del mundo y del cosmos contrario a las teorías imperantes de la Iglesia Católica. Por esa razón fue condenado por herejía por la Inquisición de Roma, cumpliéndose la condena el 17 de febrero de 1600, fecha en que fue quemado en la Hoguera.

Su nombre de pila era Filippo, pero adoptó el de Giordano cuando ingresó en la Orden de Predicadores, donde estudió la filosofía aristotélica y teología. En 1576 abandonó los hábitos, para evitar ser juzgado por hereje debido a sus opiniones. A partir de ese momento vaga por Europa, recorriendo Génova, Toulouse, París y Londres.

En dicha ciudad inglesa Bruno vive uno de sus periodos más productivos y a lo largo de él escribió "La cena de las cenizas" (1584) y "Del Universo infinito y los mundos" (1584), así como el diálogo "Sobre la causa, el principio y el uno" (1584).

En Londres se dedicó también a enseñar en la Universidad de Oxford las nuevas teorías de Copérnico. En 1585 retó a los seguidores de Aristóteles a un debate público en el que fue ridiculizado, golpeado y expulsado del país.
En los cinco años siguientes volvió a vagar por Europa, escribiendo tratados en latín sobre cosmología, física, magia y el arte de la memoria.



En 1591 recibió una invitación  para ir a Venecia de parte de Zuane Mocenigo, quien posteriormente lo denunció a la inquisición. Por culpa de dicha denuncia estuvo preso 7 años. Se le ofreció la posibilidad de renunciar a sus ideas pero nunca aceptó hacerlo.


Las Teorías de Bruno que le costaron la vida.

“Existen incontables Soles e incontables Tierras rotando alrededor de sus soles, exactamente en la misma forma en que lo hacen los siete planetas de nuestro sistema. Solo vemos los soles porque son cuerpos muy grandes y luminosos, pero sus planetas permanecen invisibles a nuestros ojos debido a que son pequeños y no luminosos. Los incontables mundos del universo no son peores ni menos habitables que nuestra Tierra.”
                           
“No hay un arriba o abajo absolutos, como enseñó Aristóteles; ninguna posición absoluta en el espacio; sino que la posición de un cuerpo es relativa a las de los otros cuerpos.”

Giordano Bruno.

¿Les suena esta teoría?

Pero también dejó otras afirmaciones...

Las leyes del universo rigen en todos los lugares, incluso en la Tierra. (Frente a los que creían que la Tierra tenía leyes físicas propias)

El universo es infinito y contiene un infinito número de planetas como la Tierra. (Frente a los que creían que era finito, compuesto por una cúpula)

Existen muchos más planetas que pueden albergar vida. (Frente a los que creían que Dios solo creó vida en la Tierra)

El centro del universo está en todas partes, al ser infinito. (Frente a los que creían que el centro del universo era la Tierra).

Existen planetas fuera del sistema solar que giran sobre otras estrellas. (Frente a los que creían que el universo giraba alrededor de la tierra).

Esta última teoría no fue confirmada plenamente hasta que la Sonda Kepler, puesta en órbita en marzo de 2009, detectó indicios de 706 exoplanetas nuevos en sus primeros 43 días de funcionamiento, 400 de los cuales tienen dimensiones entre las de Neptuno y la Tierra. Al menos 60 de los planetas detectados tendrán un tamaño similar al de la Tierra (el doble del tamaño terrestre, o menos).

Como pueden comprobar las teorías de Giordano Bruno siguen vigentes en el siglo XXI ¿Cuales fueron sus fuentes de inspiración? Esa es precisamente la gran pregunta...


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viernes, 24 de agosto de 2012

Julio Verne, mas preguntas que respuestas




Quiero recordar la figura de Jules Gabriel Verne, conocido en los países de habla hispana como Julio Verne. Verne nació en 1828 y murió en 1905, sin poder ver muchas de las cosas sobre las que escribió. Sus obras son las segundas más traducidas en el mundo, después de las de Agatha Crirstie. 

Durante su vida se dedicó a coleccionar de forma compulsiva artículos sobre avances científicos, siendo considerado, muy a pesar de él mismo, como "uno de los creadores de la literatura de ciencia ficción". Digo esto porque en una entrevista Julio Verne comentó (Comparando su obra con la de George Wells): "Sus historias no reposan en bases científicas. No, no hay relación entre su trabajo y el mío. Yo hago uso de la física pero él inventa".

Sea como  fuera (uso de la física o invención) en las novelas de Julio Verne podemos encontrar muchos de los avances técnicos que hoy conocemos, sirva como ejemplo los siguientes:


"Ante la bandera" /"Los quinientos millones de la Begún": Las armas de destrucción masiva.
"Robur el Conquistador": El helicóptero.
"De la Tierra a la Luna", "Alrededor de la Luna": Las naves espaciales.
"Una ciudad flotante": Los grandes transatlánticos y las muñecas habladoras.
"París en el siglo XX": La red internet y motores de explosión.
"20.000 leguas de viaje submarino", 2La isla misteriosa": El submarino y los motores eléctricos.
"La isla misteriosa": El ascensor.


Aún hoy en día se discute cual fue la "fuente de información" que usó para sus escritos, existiendo un sin fin de teorías que intentan dar respuesta al dilema planteado. ¿Observación científica? ¿Revelaciones de órdenes secretas? ¿Casualidad? ¿Viajes en el tiempo?...Elijan las que más les guste.

Si desean saber más sobre este extraño personaje les invito a visitar la siguiente WEB: http://www.jverne.net

La Imaginación de Julio Verne estuvo en Canarias.

Es poco conocido que Julio Verne habló de Las Islas Canarias en su novela "Agencia Thompson y Cía", publicada en 1907, dos años después de morir su autor. En un principio se le atribuyó la novela a su hijo, pero estudios posteriores han concluido que Verne padre escribió los 20 primeros capítulos, siendo terminada por su hijo tras su fallecimiento.

Aquí les dejo un "extraño encuentro" de los protagonistas con "los negros de Artenara" (Gran Canaria), "revolucionados" con los turistas ya que piensan que quieren poner en el lugar un sanatorio para enfermos contagiosos.


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Fragmento de "Agencia Thompson y Cía"

No podía pensarse en pasar la noche en Artenara, pues la hospitalidad de aquellos trogloditas hubiera sido necesariamente muy rudimentaria. Impúsose una hora de marcha todavía y hacia las seis pudieron echar pie a tierra definitivamente en Tejeda, pequeña villa a que ha dado su nombre de Caldera.

El guía, en efecto, había conducido a los turistas a un albergue; un miserable albergue. Muy suficiente para él mismo, habíalo juzgado suficiente para los demás, y nada comprendió a través de las muecas de disgusto que acogieron la señal de «alto». En todo caso era ya demasiado tarde para hacer recriminaciones. Toda vez que Tejeda no tenía nada mejor que aquel albergue, menester era contentarse con él.


Si a fuerza de ingenio se logró encontrar un abrigo suficiente para las señoras, los hombres, liados en mantas, en cubiertas, hasta en sacos, tuvieron que contentarse con el duro suelo o con la hierba al aire libre. Aun cuando el clima sea suave en las islas Canarias, la madrugada no deja de aportar cierto frescor, muy perjudicial para los reumáticos.


Alice y Roberto, que marchaban al frente, se detuvieron y buscaron con la mirada al guía indígena. El guía había desaparecido. En un momento se hallaron todos los turistas reunidos en el cruce de ambos caminos formado un grupo y comentando con viveza aquel singular incidente.

– No podemos esperar más –declaró terminantemente–. La desaparición del guía no presagia nada bueno, y estoy persuadido de que alguna cosa le ha sucedido a Mr. Morgand. Por lo que a mí hace, marcho a su encuentro sin esperar ni un minuto más.

–Mi hermana y yo iremos con usted –dijo Alice con voz firme.

–Iremos todos –exclamó sin vacilar la unanimidad de los turistas.


Al llegar a un recodo del camino, detuviéronse repentinamente los turistas prestando oído alentó a un tumulto confuso, semejante al murmullo de una muchedumbre, que llegaba hasta donde ellos se encontraban.–¡Despachemos! –gritó Roger, sacando de nuevo su caballo al galope.

En pocos segundos la tropa de los turistas llegó a la entrada de una aldea, de donde salía el ruido que llamara su atención. Aldea de las más singulares, no contaba con casas; era una nueva edición de Artenara. Sus habitantes se alojaban a expensas de las murallas que bordeaban el camino. Por el momento, aquellas moradas de trogloditas estaban vacías. Toda la población, compuesta única y exclusivamente de negros, había invadido la calzada y se agitaba lanzando increíbles vociferaciones.

La aldea se encontraba evidentemente en ebullición. ¿A causa de qué? Los turistas no pensaban en preguntárselo. Toda su atención estaba monopolizada por el espectáculo imprevisto que ante sus ojos se ofrecía. A menos de cincuenta metros veían a Roberto Morgand, sobre el que parecía converger la cólera general; Roberto había echado píe a tierra, y, arrimado a una de las murallas transformada en colmena humana, defendíase como mejor podía, resguardándose con su caballo.

El animal, nervioso, se movía en todos sentidos, y las coses que lanzaba por doquier mantenían libre un amplio espacio en torno de su dueño.

No parecía que los negros poseyesen armas de fuego. Sin embargo, cuando los turistas llegaron al terreno de la lucha, tocaba éste a su término. Roberto Morgand iba debilitándose sensiblemente. Después de haber descargado su revólver, y desembarazándose así de dos negros, que permanecían tendidos en el suelo, no contaba ya como arma defensiva más que con su látigo, cuyo pesado mango había bastado hasta entonces para salvarle. Pero, asaltado a un tiempo por tres lados a la vez, apedreado por una turba de hombres, de mujeres y de chiquillos, era dudoso que pudiese resistir por más tiempo. La sangre corría por su frente.

La llegada de los turistas le aportaba un socorro, pero no la salvación.


Entre éstos y Roberto se interponían centenares de negros, gritando, aullando, con tanta excitación, que no se habían dado cuenta de la presencia de los recién llegados.

Roger, como a un regimiento, iba a ordenar la carga a todo riesgo, cuando uno de sus compañeros previno la orden.

De repente, saliendo de las últimas filas de los excursionistas, lanzose un jinete como un alud, y cayó como el rayo sobre los negros. A su paso, los turistas habían podido reconocer con estupefacción a Mr. Blockhead que, pálido, lívido, lanzando lamentables gritos de angustia, se aferraba al cuello de su caballo, asustado por los clamores de los negros.

A aquellos gritos respondieron los negros con exclamaciones de terror. El caballo, enloquecido, galopaba, saltaba, pisoteaba todo lo que encontraba a su paso.


–Es verdad –reconoció Roberto–. Pero ¿podía yo suponer que se atentase a mi humilde persona? Además, estoy convencido de que la casualidad ha sido la que lo ha hecho todo, y que usted habría tenido igual acogida, si en mi lugar hubiera usted ido a aquel pueblo de negros.

–En realidad, ¿qué clase de colonia es esa, negra en pleno país de raza blanca?



–Una antigua república de negros –respondió Roberto–. Hoy, hallándose como se halla abolida la esclavitud en todo país dependiente de un Gobierno civilizado, esta república ha perdido su razón de ser. Pero los negros tienen cerebros obstinados, y los descendientes persisten en las costumbres de los antepasados, y así continúan enterrados en el fondo de sus cavernas salvajes, viviendo en un aislamiento casi absoluto, sin aparecer a veces en las poblaciones próximas durante más de un año.

–No son muy hospitalarios –observó Roger, riendo –. ¿Qué diablos pudo usted hacerles para ponerles de aquel modo en revolución?
–Absolutamente nada –dijo Roberto–. La revolución había estallado antes de mi llegada. 
– ¡Hombre! ¿Y por qué motivo? 

–No me lo han contado; pero he podido adivinarlo fácilmente por las injurias con que me han abrumado. Para comprender sus razones, precisa saber que los canarios ven con malos ojos como los extranjeros llegan a su país cada vez en mayor número, pues creen que todos esos enfermos dejan en sus islas algo de sus enfermedades, y que acabarán por hacerlas mortales. Ahora bien, aquellos negros se imaginaban que nosotros acudíamos a su pueblo con objeto de fundar en él un hospital de leprosos y de tísicos. De ahí su furor.










jueves, 23 de agosto de 2012

Titan, el barco que pudo ser y fue.




Hay un libro que siempre ha despertado mi sorpresa. Me refiero a la novela "Titán", conocida también por "Futility" o "El naufragio del Titán". Esa obra fue escrita por Morgan Robertson y en ella cuenta la historia de un gran barco que se hundió en Terranova en su primer viaje inaugural. Sus constructores lo definieron como "imposible de hundir". Tenía tres hélices, viajaba a 25 nudos cuando chocó contra un iceberg, muriendo un gran número de personas porque solo había 24 botes salvavidas, menos de la mitad de los necesarios para sus 3000 pasajeros . 

¿Les suena? Pues no habla del Titanic ya que el libro fue escrito en el año 1898, cuando ese histórico barco se hundió en 1912. Su autor fue un oficial de la Marina Mercante nacido en 1.861 y muerto en 1.915.

En otro de sus libros describió una guerra entra los EEUU y Japón que se iniciaba con un ataque sorpresa de este último país. ("Mas allá del Espectro").

Cuanto menos curioso.


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